El arte es una estrategia
pertinente para la educación en todas las áreas. En la primera infancia se
potencia el pensamiento creativo, reflexivo y crítico. Es una herramienta de
aprendizaje que estimula la capacidad de crear e innovar.
Bruno Lázzaro, presentador del programa
Artzooka, de Discovery Kids, asegura que el arte estimula todos los sentidos.
“Te hace pensar con cada parte del cuerpo, porque, por ejemplo, si debes hacer
una rueda de pintura, puedes probar con los pies; además, estás estimulando la
visión. Si haces una máscara con sobras de desayuno, entonces también usas el
olfato”.
El arte puede hacerse de mil formas; cada niño
lo interpreta a su manera. “Es tratar de tener metas y lograrlas, que entiendan
que está bien probar. Un pequeño puede pintar a un muñeco hasta con 20 ojos, si
le parece”.
Los beneficios no están solo
en esta área. También favorecen el desarrollo físico. Sepúlveda explica que los
niños reconocen su cuerpo a través del arte, gracias a estrategias como la
arteterapia.
Con este método, consciente
o inconscientemente, expresan sus gustos, molestias, sentimientos y
frustraciones. La técnica es empleada por terapeutas para trabajar en el mundo
interior de los chiquitos.
“Las investigaciones
demuestran que el 70 por ciento de los niños que hacen actividades físicas son
más receptivos en el área cognitiva, porque desarrollan otras zonas del cerebro
frente a los niños sedentarios”, explica Mónica Pacheco. Además, se activa el equilibrio, se hace
mayor trabajo cardiovascular y respiratorio y se incrementa su motricidad.
ARTE
EN CASA
Felipe Sepúlveda aconseja a
los padres cómo estimular las habilidades artísticas de sus hijos, de una
manera sencilla y práctica:
• Use diversos materiales de
acuerdo con el desarrollo del niño para una exploración temprana: lápices,
marcadores, papeles, colores. Luego, cuando esté más grande, puede incursionar
en el mundo de la pintura con brochas y pinceles.
• No siempre necesita
comprar elementos de trabajo. El cuerpo por sí solo es una estrategia de
aprendizaje. La danza y el juego con las sombras permiten crear espacios para
que el menor se descubra físicamente.
• Es útil el trabajo con
materiales abiertos, que no sean estereotipados y que estimulen la capacidad
creadora del niño. Por ejemplo, los elementos reciclados y las piezas que no
tienen figuras prediseñadas. Es interesante que el niño construya, cree y
potencie su imaginación. (Ver artículo ‘Hecho a mano’, pág. 40).

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